Editado por: Viewmate All Glass Railing
Las barandillas de aluminio normalmente no se oxidan cuando se mojan. He aquí el porqué:
El óxido, conocido científicamente como óxido de hierro, se forma cuando el hierro o las aleaciones que lo contienen (como el acero) reaccionan con el oxígeno y el agua. Sin embargo, el aluminio es un metal no ferroso que no contiene hierro. En cambio, cuando el aluminio se expone a la humedad y al oxígeno, forma una fina capa protectora de óxido de aluminio (Al₂O₃) en su superficie. Esta capa de óxido es inerte, resistente a la corrosión y se autorrepara: si se raya, se reforma rápidamente para proteger el aluminio subyacente de daños mayores.Durante su fabricación, las barandillas de aluminio casi siempre reciben un recubrimiento protector en polvo aplicado a sus superficies exteriores. Esta capa de polvo horneada crea una barrera adicional contra la humedad, los rayos UV y el desgaste diario, mejorando aún más su resistencia a la corrosión y proporcionándoles un acabado liso y uniforme. Gracias a este recubrimiento, las barandillas de aluminio no solo son altamente resistentes a la corrosión, sino también muy fáciles de limpiar: la mayor parte de la suciedad, el polvo y las manchas se pueden eliminar fácilmente con un paño suave y un detergente suave, sin necesidad de frotar con fuerza ni utilizar productos de limpieza especiales.
Si bien el aluminio en sí no se oxida, puede sufrir otras formas de corrosión en condiciones específicas. Por ejemplo:
- Corrosión galvánicaSi las barandillas de aluminio están en contacto directo con metales diferentes (por ejemplo, fijaciones de acero) en un ambiente húmedo, puede producirse una reacción electroquímica que acelere la corrosión del aluminio. Para evitarlo, utilice fijaciones compatibles (por ejemplo, de aluminio o acero inoxidable) y materiales aislantes entre los metales.
- corrosión por picadurasEn entornos altamente ácidos o alcalinos (por ejemplo, cerca de agua salada o productos químicos industriales), puede producirse corrosión localizada (picaduras) si la capa protectora de óxido se ve comprometida. Sin embargo, esto es menos común en entornos exteriores o interiores normales.
En resumen, las barandillas de aluminio son intrínsecamente resistentes a la corrosión gracias a su composición sin hierro y a su capa protectora de óxido. Una instalación y un mantenimiento adecuados (por ejemplo, evitar el contacto con metales incompatibles y limpiarlas con detergentes suaves) garantizarán su durabilidad a largo plazo, incluso expuestas a la humedad.
Fecha de publicación: 9 de abril de 2026




